La Hermandad de la Macarena realizó en la jornada de este miércoles una visita institucional a la querida Hermandad del Buen Fin, en un encuentro marcado por la fraternidad, la colaboración y el compromiso compartido con la acción social.
La delegación macarena estuvo encabezada por su Hermano Mayor, Fernando Fernández Cabezuelo, acompañado por varios miembros de la Junta de Gobierno, quienes fueron recibidos por los responsables de la corporación franciscana.
Durante la visita, en primer lugar, la representación de la Hermandad de la Macarena conoció de primera mano las instalaciones del Centro de Estimulación Precoz “Cristo del Buen Fin”, una obra social de referencia que desde su creación en 1982 viene desarrollando una labor fundamental en la atención a niños con distintas discapacidades.
El centro nació gracias al impulso del entonces diputado de Caridad, Sebastián Barrera, quien detectó la necesidad de ofrecer atención especializada a niños que, hasta entonces, solo podían acceder a tratamientos privados. Desde sus inicios, con apenas dos niños atendidos en la propia sala capitular de la Hermandad, la iniciativa ha experimentado un crecimiento constante, trasladándose a distintos espacios hasta establecerse en 2014 en el convento de Iglesia de San Antonio de Padua, cedido por la comunidad franciscana.
En la actualidad, el centro cuenta con más de 500 metros cuadrados y 16 salas de tratamiento, atendiendo a cerca de 295 niños en el área de Atención Temprana (de 0 a 6 años) y a unos 125 menores en el programa de posatención temprana (de 6 a 12 años), creado para dar continuidad a los tratamientos. Un equipo multidisciplinar de 23 profesionales —psicólogos, pedagogos y fisioterapeutas— desarrolla una labor integral con sesiones individualizadas, incluyendo además innovadores tratamientos como el uso de exoesqueleto pediátrico para menores con movilidad muy reducida.
La Hermandad de la Macarena trabaja para la puesta en marcha de un importante acuerdo de colaboración directa con este centro a través de sus Obras Asistenciales, con el objetivo de contribuir al sostenimiento y desarrollo de esta importante y ejemplar obra social. Y así está reflejado en el ambicioso proyecto «La Casa de la Esperanza» en el que se contempla dicha colaboración como socios protectores del citado centro.
Concierto de la Centuria Romana Macarena
Posteriormente, la jornada culminó con el concierto ofrecido por la Centuria Romana Macarena en el templo de San Antonio de Padua, que registró un lleno absoluto. El acto fue presentado por Javier Garrido, quien destacó el 35º aniversario de acompañamiento de la formación musical tras el paso del Santísimo Cristo del Buen Fin, efeméride que se cumplirá el próximo Miércoles Santo.
Durante su intervención, Garrido evocó además la historia y vínculos entre ambas hermandades, recordando un fragmento de la Exaltación del IV Centenario de la Hermandad de la Macarena, pronunciada en 1995 por su padre, el periodista y escritor José Luis Garrido Bustamante.
La presencia del Hermano Mayor y su Junta de Gobierno en este acto puso de manifiesto la estrecha relación que une a ambas corporaciones, consolidando un vínculo que se proyecta tanto en el ámbito devocional como en el compromiso compartido con los más necesitados.
📸 Emilio J. Díaz / Blanca García




















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